No hay nada como el aroma de un pollo perfectamente asado flotando en la cocina. La piel crujiente, la carne jugosa y la sabrosa grasa de la sartén crean una comida deliciosa que seguramente satisfará a todos en la mesa. Y ningún pollo asado está completo sin una rica y sabrosa salsa para rociar por encima. En esta receta, te mostraremos cómo hacer un delicioso pollo asado y luego transformaremos esa deliciosa grasa de la sartén en una deliciosa salsa que llevará tu comida al siguiente nivel....
No hay nada como el aroma de un pollo perfectamente asado flotando en la cocina. La piel crujiente, la carne jugosa y la sabrosa grasa de la sartén crean una comida deliciosa que seguramente satisfará a todos en la mesa. Y ningún pollo asado está completo sin una rica y sabrosa salsa para rociar por encima. En esta receta, te mostraremos cómo hacer un delicioso pollo asado y luego transformaremos esa deliciosa grasa de la sartén en una deliciosa salsa que llevará tu comida al siguiente nivel.
Asar un pollo puede parecer una tarea desalentadora, pero en realidad es bastante sencillo cuando se cuenta con la técnica adecuada. Comience precalentando su horno y preparando su pollo enjuagándolo con agua fría y séquelo con toallas de papel. Luego, sazone generosamente el ave con sal, pimienta y cualquier otra hierba o especia que desee. Coloque el pollo en una fuente para asar y métalo en el horno, dejándolo cocinar hasta que la piel esté dorada y crujiente y la carne esté bien cocida.
Mientras se asa el pollo, es importante estar atento a la grasa de la sartén. Estos deliciosos jugos son la clave para una deliciosa salsa, por lo que querrás guardarlos para más adelante. Una vez que el pollo esté completamente cocido, retíralo de la sartén y déjalo reposar. ¡Entonces es hora de hacer la salsa!
Comience vertiendo la grasa de la sartén en una cacerola aparte y colocándola a fuego medio. Agrega un poco de harina y bátela con la grasa para crear un roux, que espesará la salsa. Una vez que el roux esté suave y burbujeante, vierte lentamente un poco de caldo de pollo, batiendo constantemente para evitar que se formen grumos. Deje que la salsa hierva a fuego lento y espese, luego sazone con sal y pimienta al gusto.
Una vez que la salsa de pollo asado esté lista, viértala en una salsera y sírvala junto con su pollo perfectamente asado. Esta salsa rica y sabrosa es el toque final perfecto para una cena clásica de pollo asado y seguramente se convertirá en una de las favoritas de su arsenal de recetas. Así que reúne tus ingredientes, precalienta tu horno y prepárate para disfrutar de una deliciosa comida casera que hará que todos vuelvan por unos segundos.