
Uno de los productos más versátiles y populares en la cocina es el queso. Este lácteo es ampliamente utilizado en muchas recetas, desde pizzas y pastas hasta ensaladas y sándwiches. Sin embargo, es común que quede un poco de queso después de preparar alguna de estas recetas, lo que puede ser un problema si no se utiliza pronto, ya que el queso tiende a caducar rápidamente. En este articulo, exploraremos los usos creativos para los restos de queso en la cocina, brindando consejos útiles y recetas deliciosas que permitirán aprovechar al máximo este ingrediente.
Una forma fácil de aprovechar los restos de queso es rallándolos y utilizarlos en recetas como pizzas, pastas, sopas y ensaladas. Es recomendable mantener los diferentes tipos de queso separados para no mezclar los sabores y utilizarlos en el momento para evitar que se sequen.
Si tienes restos de queso crema, puedes utilizarlo en recetas de dips, salsas, aderezos para ensaladas o incluso para untarlo en panes y galletas. También es posible mezclarlo con otros ingredientes como ajos, hierbas, especias, nueces o frutas para darle más sabor.
Los quesos duros como el parmesano, el cheddar o el gouda son perfectos para rallar y utilizar en recetas de pestos, gratinados, risottos, o para espolvorear sobre verduras. Un truco es rallarlos congelados, lo que permite conservar su textura y sabor por más tiempo.
Los quesos frescos como el queso feta, el ricotta o el queso de cabra, se pueden utilizar en recetas de dips, salsas, tortillas, ensaladas, o incluso para hacer postres como cheesecakes o tartaletas de fruta. Es importante mantenerlos en el frigorífico para que no se pongan rancios.
El queso azul es perfecto para añadir sabor a recetas de dips, salsas o aderezos para ensaladas. También se puede utilizar en recetas de pizzas, empanadas o gratinados. Un truco es mezclarlo con yogur o crema para suavizar su sabor.
Preparar la masa de pizza según la receta. Extender la salsa de tomate sobre la masa, agregando los restos de queso rallado y las aceitunas cortadas en rodajas. Añadir los tomates cherry cortados por la mitad y espolvorear orégano sobre la pizza. Hornear durante 15-20 minutos a 200C hasta que la masa esté dorada y crujiente.
Moler todos los ingredientes en una licuadora hasta que queden suaves y cremosos. Servir con palitos de zanahoria, apio o tostadas.
Colocar las rodajas de verduras en una bandeja para horno. Salpimentar y rociar con aceite de oliva. Hornear durante 20-30 minutos a 200C hasta que las verduras estén doradas. Agregar el queso duro rallado por encima y hornear durante 10-15 minutos más hasta que el queso se derrita y gratine. Servir caliente.
Como se puede ver, existen numerosos usos creativos para los restos de queso en la cocina. Desde rallarlos para recetas de pizzas y pastas, hasta utilizarlos en salsas, dips, aderezos y postres, el queso es un ingrediente que puede dar mucho sabor y variedad a cualquier plato. Solo es cuestión de utilizar la imaginación y experimentar con los diferentes tipos de queso y recetas para disfrutar al máximo de este delicioso lácteo.