
Una de las cosas más tristes es tener que tirar restos de alimentos, especialmente cuando se trata de hortalizas que podrían aprovecharse de muchas maneras. Pero gracias a la creatividad y a la cocina saludable, podemos darles más vida a estos ingredientes y, por qué no, hasta sorprender a nuestro paladar con sabores nuevos y exquisitos.
Si tienes verduras sueltas, como cebolla, zanahoria, apio o puerro, puedes cocinarlas en una olla con agua y especias (como orégano, tomillo o laurel) hasta que se forme un caldo sabroso y nutritivo. Este caldo puede ser la base de sopas, guisos o para cocinar arroz o quinoa.
Si tienes restos de pepino, zanahoria, pimiento o apio, puedes cortarlos en trozos pequeños y mezclarlos con yogurt griego, jugo de limón, ajo en polvo y una pizca de sal para hacer un dip refrescante y saludable. También puedes agregar aguacate para darle una textura cremosa.
Las frittatas son una excelente opción para aprovechar restos de vegetales, especialmente si tienes huevos a mano. Simplemente mezcla los huevos con los vegetales (por ejemplo, espinacas, calabacín, brócoli) y cocina todo junto en una sartén hasta que esté dorado y esponjoso. Puedes agregar queso o hierbas frescas para darle más sabor.
Si tienes vegetales que estén a punto de pasarse, como zanahorias o brócoli, puedes cortarlos en pedazos pequeños y saltearlos en una sartén con aceite de oliva, ajo y un toque de vinagre balsámico. Esta preparación queda muy bien como guarnición para carnes o simplemente para comer como plato principal con un poco de arroz integral o quinoa.
Si tienes remolachas cocidas sobrantes, puedes hacer un hummus diferente y llamativo al mezclarlas con garbanzos, ajo, jugo de limón y tahini. Procesa todo hasta que quede suave y agrega aceite de oliva y especias como comino para darle un toque extra de sabor. Sirve con chips de vegetales o galletas integrales.
Si tienes hojas de espinacas, kale o acelga que se estén marchitando, no las tires: utilízalas para hacer un smoothie verde lleno de vitaminas y fibra. Mezcla las hojas con alguna fruta dulce (como plátano o manzana), un poco de agua y hielo, y procesa todo en una licuadora hasta que quede bien homogéneo.
Si tienes demasiadas verduras y no sabes qué hacer con ellas, puedes hacer un puré cremoso y saludable al cocinarlas en una olla con agua hasta que estén bien blandas, y luego procesarlas en una licuadora o procesador de alimentos. Puedes agregar sal, pimienta, nuez moscada o cualquier otra especia que te guste para darle sabor.
Si tienes algunos tomates, pepinos y cebolla en casa, puedes cortarlos en trozos pequeños y mezclarlos con pasta integral cocida y aliñar con aceite de oliva y vinagre de vino blanco. Esta ensalada es perfecta para llevar al trabajo o para una cena rápida en casa, y es una excelente manera de aprovechar restos de vegetales y carbohidratos saludables al mismo tiempo.