
En la cocina, es común desechar la cáscara de frutas y verduras, pero lo que muchos no saben es que pueden ser la base perfecta para hacer caldos llenos de sabor y nutrientes. Además, es una práctica sostenible que ayuda a reducir los residuos alimentarios y nos permite aprovechar al máximo los alimentos que tenemos en casa.
Antes de comenzar a preparar nuestro caldo con cáscaras de frutas y verduras, es importante lavarlas bien para que no queden restos de tierra ni pesticidas. Luego, podemos cortarlas en trozos para que sea más fácil su cocción y extracción de sabor.
Las cáscaras de frutas como manzanas, peras, naranjas y limones pueden ser usadas en la elaboración de caldos dulces o salados, dependiendo de los ingredientes que le agreguemos.
Las cáscaras de algunas verduras también pueden ser aprovechadas para hacer caldos deliciosos y nutritivos.
Los caldos hechos con cáscaras de frutas y verduras son una excelente fuente de nutrientes y vitaminas, ya que concentran los nutrientes que se encuentran en la piel. Además, son bajos en calorías y grasas.
Por ejemplo, las cáscaras de manzanas y peras contienen pectina, una fibra soluble que ayuda en la digestión y el control del colesterol. La cáscara de naranja es rica en vitamina C, un antioxidante que fortalece el sistema inmunológico. Las cáscaras de cebolla y ajo contienen flavonoides, que ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares.
Los caldos hechos con cáscaras de frutas y verduras tienen muchos usos en la cocina:
En resumen, utilizar las cáscaras de frutas y verduras para hacer caldos es una forma práctica y sostenible de aprovechar al máximo los alimentos que tenemos en casa. Además, estos caldos son ricos en nutrientes y vitaminas, lo que convierte en una opción saludable y deliciosa. ¡Anímate a probar esta técnica culinaria y reduce la cantidad de residuos alimentarios que generamos en casa!